DAVID CASARIN
 

Después de mas de diez años organizando concursos y espectáculos de recortadores, una de las cosas mas bonitas que tiene este mundo del toro es poder conocer algunas personas que de verdad merecen la pena, tanto como toreros, pero lo mas importante, como personas.

Hace muchos años, tuve la tremenda suerte de conocer a una de esas personas especiales, una de esas personas que te marcan por muchas razones, una de esas personas que transmite algo que te embruja y que te enreda a su alrededor y a la vez te lleva a darte cuenta que detrás del torero siempre está esa persona distinta, que marca unos valores en la vida por los que muere y que le llevan hasta el fin del mundo. Cuando me dijeron que había un francés que era recortador y que hacía miles de kilómetros por su pasión, por concursar y por salir a la plaza, creí que se trataba de un chalado, pero nada más lejos de la realidad, porque detrás del recortador (o del torero como le gustaba decir a el), estaba un tío con la cabeza muy bien amueblada y un señor, ante todo un señor.

Hoy me siento en el mismo sofá de mi casa en donde estuvo sentado David Casarín, enseñándome miles de fotos con la ilusión de un niño, con la alegría de una persona que hacia lo que le gustaba y que disfrutaba con todo aquello que hacía y que te hacía participe de su felicidad. Cuando veíamos las fotos vestido de torero en su plaza Francesa, compartiendo cartel con toreros y te explicaba como recibió a todos los toros de la corrida, con suertes distintas, sus ojos resplandecían mas que nunca y la ilusión se desbordaba y mostraba su alegría y su orgullo, orgullo que compartíamos toda su gente todos los que podíamos disfrutarle a él como amigo.

La noticia de su muerte ha tronado como un relámpago, con un golpe seco en el lado del corazón que tengo reservado a los amigos, pero en estos duros momentos, sólo quiero y deseo recordar a David Casarín, como torero, como amigo y como no puede ser de otra manera, en la plaza, en su sitio, que no es otro, que haciendo el paseíllo y disfrutando del toro y de la plaza y del publico. Ahora mismo, no quiero tener otro recuerdo, que verle sentado en mi sillón, en mi casa hablando de toros durante horas, quiero verle en la plaza y sobre todo quiero recordar su sonrisa, que llevaba desde que llegaba a cualquier plaza y se hacia mas grande cuando terminaba de torear, porque había hecho lo que le gustaba…..

David amigo, ahora se porque después de muchas conversaciones y de poner muchas fechas a tu supuesta retirada en el ruedo, nunca lo hicimos y nunca encontramos el momento, ahora se porque, ahora lo tengo claro….Porque tú nunca te retiraras del toro, porque nunca te retiraras de las plazas, porque mientras los amigos y los aficionados te tengamos en el recuerdo y en nuestra memoria, seguiras vivo entre nosotros y porque tu no te puedes retirar nunca, porque eres TORERO POR SIEMPRE.

 D.E.P.

 
Foto: Último concurso realizado por David Casarín con José María Vivas en la plaza de toros de Laguna de Duero.
Autor de la fotografía: Roberto Castrodeza